El Museo de León, ubicado en la Plaza de Santo Domingo de la ciudad de León (España), es el museo más antiguo de la provincia y está dedicado a narrar la historia de la misma a través de la Arqueología, el Arte y la Etnografía. Inaugurado en 1869, aunque fundado a partir de la actividad de la Comisión Provincial de Monumentos de León en el contexto de la Desamortización decimonónica, desde 2007 se encuentra en el conocido como edificio Pallarés, en el centro de la ciudad.
Asimismo, cuenta con dos anexos: la Villa romana de Navatejera, en la localidad de Navatejera (en el vecino municipio de Villaquilambre), y el antiguo Convento de San Marcos (León), que es la sede histórica del Museo.
En 1962, el museo fue declarado monumento histórico-artístico,[1] por lo que es bien de interés cultural con categoría de monumento.
El Museo de León, el más antiguo y nutrido de la provincia, fue fundado a partir de la desamortización decimonónica y del origen de la arqueología local. Abrió al público en 1869 en el convento de San Marcos y, desde entonces, como único museo de titularidad estatal en León, custodia, incrementa, investiga y difunde el patrimonio cultural mueble en manos públicas, el que nos pertenece a todos. En 1987 su gestión, como la de los demás museos provinciales de la Comunidad, fue transferida a la Junta de Castilla y León.
Una de sus principales funciones es ofrecer una completa panorámica de la historia, la cultura y el patrimonio de su territorio de referencia (la provincia de León) a través de los bienes de dominio público procurados en el terreno de la Arqueología, la Historia del arte, la Etnografía y cualquier tipo de creación cultural e histórica.
En la actualidad, el Museo posee dos instalaciones en la ciudad de León: su sede, en el edificio «Pallarés» y su anexo monumental o sede histórica, en el conventual de San Marcos.
Por otra parte, dispone de un anexo arqueológico: la villa romana de Navatejera, en el municipio de Villaquilambre, visitable a escasos kilómetros del centro de la ciudad de León.